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L A S A N G R E D E P A U L I N O
Por Carlos A. Solero*
El 2 de febrero de 1931, la dictadura militar encabezada por el gral Uriburu fusilaba en la Penitenciaria Nacional de Av Las Heras en Buenos Aires al joven anarquista Paulino Scarfó. A pesar de las protestas del movimiento social la orden de ejecución, el cúmplase salió raudo de la Casa Rosada. Quedaba inaugurada una etapa nefasta que se conocería como década infame, con persecuciones a los luchadores sociales. Durante ese período fueron atacadas las organizaciones proletarias como la FORA Federación Obrera Regional Argentina, acusados sus militantes de complots inexistentes, sometidos a tortura y encarcelados como los ladrilleros de San Martín, o los presos de Bragado Vuotto, Mainini y De Diago. Mientras el terrorismo de Estado se instalaba en el país, la oligarquía realizaba sus negociados como con las tierras del Palomar, el tratado Roca Runciman y otras tantas maniobras. Paulino Scarfó enfrentó con dignidad a sus verdugos, con la frente alta y las manos en alto convencido de haber luchado por una sociedad sin asesinos ni explotadores. En estos tiempos de frivolidad y corrupción figuras como las de Paulino Scarfó merecen ser rescatadas del olvido y el oprobio.
*L A S A N G R E D E P A U L I N O Por Carlos A. Solero*
El 2 de febrero de 1931, la dictadura militar encabezada por el gral Uriburu fusilaba en la Penitenciaria Nacional de Av Las Heras en Buenos Aires al joven anarquista Paulino Scarfó. A pesar de las protestas del movimiento social la orden de ejecución, el cúmplase salió raudo de la Casa Rosada. Quedaba inaugurada una etapa nefasta que se conocería como década infame, con persecuciones a los luchadores sociales. Durante ese período fueron atacadas las organizaciones proletarias como la FORA Federación Obrera Regional Argentina, acusados sus militantes de complots inexistentes, sometidos a tortura y encarcelados como los ladrilleros de San Martín, o los presos de Bragado Vuotto, Mainini y De Diago. Mientras el terrorismo de Estado se instalaba en el país, la oligarquía realizaba sus negociados como con las tierras del Palomar, el tratado roca Runciman y otras tantas maniobras. Paulino Scarfó enfrentó con dignidad a sus verdugos, con la frente alta y las manos en alto convencido de haber luchado por una sociedad sin asesinos ni explotadores. En estos tiempos de frivolidad y corrupción figuras como las de Paulino Scarfó merecen ser rescatadas del olvido y el oprobio.
*casolero_1@hotmail.com
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